Hipatia de Alejandría, la atrapa estrellas.


31 August 2011


Hipatia vivió en Alejandría entre 370 y 415 d. C. y es su padre, el matemático y astrónomo Theon quien la instruye en los conocimientos científicos. Además de convertirse en una gran estudiosa de las matemáticas, Hipatia fue una catedrática muy estimada. Filostorgio nos cuenta que “inició a muchos en las ciencias matemáticas”, y existen numerosos testimonios que afirman la existencia de obras originales de Hipatia, desgraciadamente desaparecidas. Una de las disciplinas en las que se distinguió particularmente fue la Astronomía. Nuevamente Filostorgio, y también Suidas nos informan de los interesantes descubrimientos realizados por esta mujer sobre el movimiento de los astros; descubrimientos que dio a conocer a sus contemporáneos en un texto titulado “Canon Astronómico”. Hipatia fue también una filósofa de gran renombre: Sócrates Escolástico la considera como la tercera en importancia entre los representantes de la escuela Platónica, después de Platón y Plotino. Damascio explica que ella supo pasar de la simple erudición a la sabiduría filosófica. Por su parte, Pallada escribió uno de los elogios más bellos de Hipatia, en su epigrama: "Estrella inmaculada de sabia formación, cuando te veo a ti y a tu discurso, te adoro contemplando la casa astral de la Virgen, pues tus quehaceres están en el cielo, reverenciada Hipatia, ornamento del saber, astro incontaminado de la sapiente cultura"

Entre las obras de Hipatia se cuenta un Comentario sobre la aritmética de Diofanto de Alejandría, un Comentario sobre las Cónicas de Apolonio de Perga. Fue precisamente Hipatia la que se ocupó de la edición de una obra de su padre, el Comentario sobre el Almagesto de Tolomeo.

Con el tercer edicto del emperador Teodosio, del 391 la persecución anti-pagana se intensificó y muchos cristianos se sintieron autorizados a iniciar la destrucción de las edificaciones paganas. En Alejandría, el obispo Teófilo inició una campaña sistemática de destrucción de los templos. El de Serapis, dios greco-egipcio en el se sincretizan Zeus y Osíris, fue asediado por los cristianos. El obispo Teófilo y el prefecto Evagrio, conjuntamente con los hombres de la guarnición militar, comenzaron la labor de demolición; el obispo Teófilo quiso dar el ejemplo asestando el primer golpe a la colosal estatua del dios Serapis. Durante la operación de represión religiosa fue incendiada la famosa biblioteca de Alejandría por parte de los cristianos.

En el 412, Cirilo tomó el lugar de su tío, el obispo Teófilo, convirtiéndose en el patriarca de Alejandría. Orestes, prefecto de la ciudad y amigo de Hipatia, sostuvo enfrentamientos con Cirilo. Durante la primavera de 412, una banda de monjes cristianos capturó a Hipatia por la calle, la golpeó y arrastró su cuerpo hasta una iglesia donde rasgaron su carne con tejas afiladas y quemaron sus restos. Algunos sostienen que el obispo Cirilo fue el único responsable de este acto ultrajante, ya que en ese momento el emperador era el menor Teodosio II. Cirilo (375-444) fue santificado y, en 1882, declarado doctor de la iglesia católica.

Después del asesinato de Hipatia sus seguidores abandonaron la ciudad. Alejandría perdió, de manera definitiva, su posición de centro cultural.

 

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